A una solterona de 50 años mientras estaba sentada en una mecedora, al tiempo que acariciaba un gordo y panchorriento gato, se le presenta su hada madrina que le ofrece tres deseos.
– Quiero ser una mujer rica – pide.
– Concedido – dice el hada y le llena la casa de oro.
– Quiero ser otra vez aquella bella señorita que fui.
– Concedido – y rejuvenece por arte de la magia.
– Quiero que mi gato se convierta en un príncipe azul.
Y un joven musculoso de facciones perfectas y ojos azules como el océano le acaricia la frente y le dice:
– Seguro que ahora te vas a arrepentir de haberme castrado
PEPE ESTA A LA VENTA TODA LA ROPA NUEVA DE CHACA YA?GRACIAS
diego.
El sábado la venden en el estadio 11.30.
José quisiste emular el salto del tigre y terminaste como un gatito comilón, jaja. Cuidate. Abrazo grande y recuperate (pero esta no es la primera, te acordás cuando saltaste colgado en una rama desde un camión?)